El día que 'Donosti' casi da nombre al SUV más grande de Seat
En la primavera de 2017, Seat buscaba nombre para su gran apuesta estratégica: un SUV de siete plazas destinado a liderar su gama. La votación popular internacional tuvo a Donostia entre los finalistas, aunque finalmente el elegido fue Tarraco, según ha recordado el Diario Vasco.

Una votación global para bautizar un modelo clave
El proceso, organizado por la firma de Martorell, convirtió el naming del futuro SUV en un acontecimiento participativo a escala mundial. Entre las opciones finalistas figuraba Donosti, la capital guipuzcoana, que compitió con otros nombres de claro arraigo español y mediterráneo.
Finalmente, el voto popular se decantó por Tarraco, en referencia a la ciudad de Tarragona, que dio nombre al modelo presentado poco después. La elección no fue casual: Tarraco era el nombre romano de la antigua Tarragona, una ciudad con peso histórico en la península, mientras que Donosti quedó como una de las candidatas eliminadas en la recta final.
La información, publicada por Diario Vasco, recuerda que el SUV de siete plazas se convirtió en el vehículo más grande de Seat hasta la fecha, una apuesta por el segmento familiar que la marca necesitaba para completar su gama alta.
De Donosti a Tarraco: el peso de la marca vasca en la estrategia de Seat
Que Donostia llegara a estar entre los finalistas refleja el tirón de la capital vasca como marca urbana, reconocible internacionalmente. El nombre, además, encajaba con la tendencia de Seat de utilizar topónimos españoles para sus modelos, como Ibiza, Arosa, Altea, León y el propio Tarraco.
Sin embargo, la decisión final respondió a criterios comerciales y de pronunciación global. Tarraco, además de su raíz histórica, ofrecía una sonoridad más universal y menos vinculada a un territorio concreto que Donosti, cuyo uso podría haber generado confusiones con otras referencias geográficas vascas.
El proceso de votación, celebrado en 2017, movilizó a miles de aficionados en todo el mundo y generó una notable cobertura mediática. Para el País Vasco, el simple hecho de que Donosti llegara a la final fue motivo de atención, aunque finalmente el nombre elegido no incorporara ninguna referencia vasca.
Un precedente de colaboración entre la industria vasca y la automoción
La conexión entre Seat y el País Vasco no es nueva. Aunque la planta de Martorell se encuentra en Cataluña, la industria vasca de componentes ha sido tradicionalmente proveedora del grupo Volkswagen, del que Seat forma parte. Empresas de Álava y Bizkaia suministran piezas para varios modelos de la marca.
El interés levantado por la votación en Euskadi, recogido por el Diario Vasco, evidencia el seguimiento que la automoción despierta en el territorio. La posibilidad de que un modelo de gran volumen llevara el nombre de Donosti habría supuesto una proyección internacional única para la capital guipuzcoana, comparable a la que Ibiza obtuvo con el modelo homónimo.
Finalmente, Tarraco se convirtió en el buque insignia de Seat, con una imagen más deportiva y detalles exclusivos en exterior e interior, como señala la noticia original. La anécdota, con todo, queda como un episodio curioso en la historia reciente de la marca y del vínculo emocional que las ciudades españolas mantienen con la industria del automóvil.



