Tubos Reunidos suma cuatro inversores más y amplía el plazo para presentar ofertas
La puja por Tubos Reunidos se intensifica. La compañía vasca, en concurso de acreedores, ha pasado de 10 a 14 inversores interesados en su compra, un aumento que ha llevado a ampliar el plazo para presentar ofertas hasta el 7 de octubre. Además, la firma cuenta con una cartera de pedidos un 40% superior a la del pasado verano, un factor que genera esperanza entre los trabajadores de las plantas de Amurrio y Trapagaran.

Más competencia en la puja por Tubos Reunidos
La operación de compra de Tubos Reunidos, actualmente en concurso de acreedores, ha sumado cuatro nuevos interesados, elevando el total a 14. Así lo comunicaron los administradores concursales a los comités de las plantas de Amurrio y Trapagaran el pasado martes, según fuentes sindicales.
Este incremento en el número de inversores ha generado un clima de "optimismo" entre la plantilla, tal y como trasladan las mismas fuentes. La mayor competencia entre los interesados es la razón principal por la que el plazo para formalizar ofertas se ha ampliado del 14 de septiembre al 7 de octubre, con el fin de dar tiempo a los cuatro nuevos perfiles para evaluar las cuentas de la compañía y realizar las visitas correspondientes.
Los primeros diez inversores ya habían firmado el acuerdo de confidencialidad, aunque en muchos casos sus visitas coincidieron con el periodo vacacional de los trabajadores, lo que dificultó el proceso. Ahora, con la incorporación de estos cuatro nuevos actores, el proceso se dilata unas semanas más.
La cartera de pedidos, clave para la viabilidad
Otro de los factores que sustenta la esperanza de la plantilla es el importante volumen de pedidos que Tubos Reunidos mantiene en cartera. Según fuentes sindicales, la cifra es hasta un 40% superior a la del pasado periodo estival, un dato que consideran "esperanzador" para el futuro inmediato de la compañía.
Aunque la firma solo ha garantizado el pago de la nómina de septiembre, dejando "el resto condicionado al mantenimiento de la actividad y de las entradas futuras de caja", desde la parte social consideran que los pedidos existentes respaldan la continuidad de la actividad y, con ella, el abono de los salarios al menos hasta que se resuelva la operación.
"A no ser que haya mayores problemas, los pedidos están y se tienen que cobrar", señalan las mismas fuentes, que confían en que la entrada de nuevos inversores y el ritmo de actividad permitan despejar las incógnitas sobre el futuro de las dos plantas.
La producción en Trapaga, asegurada con producto propio
La confirmación de que la planta de Trapagaran utilizará producto de la propia firma para llevar a cabo los pedidos pendientes es otra de las noticias que ha calmado los ánimos entre los trabajadores. Esta decisión estaba en duda debido a los problemas que está registrando la sección del laminado al vacío de la acería de Amurrio.
Inicialmente, se barajó la posibilidad de recurrir a proveedores externos para garantizar la producción en Trapaga, lo que habría implicado un cambio en la operativa habitual. Sin embargo, los sindicatos han confirmado que se apostará por el producto de Tubos Reunidos, una medida que refuerza la actividad interna y evita posibles retrasos.
La resolución de este punto era clave para mantener la cadena de producción y, con ella, la confianza de los inversores en la viabilidad de la compañía. Ahora, con la cartera de pedidos al alza y el proceso de venta en marcha, la plantilla afronta las próximas semanas con la expectativa de que la operación se cierre con un comprador que garantice el futuro de las dos plantas.



