El ciclo electoral vasco arranca con Bildu al alza en los sondeos y el PNV en retroceso
El ciclo electoral vasco, que se extenderá durante los próximos 18 meses con elecciones generales, municipales, forales y autonómicas, arranca con Bildu disparado en las encuestas y el PNV en retroceso. Los datos del Sociómetro, conocidos esta semana, reflejan una ventaja clara de la coalición abertzale, que obtendría hasta 7 escaños en el Congreso, mientras que los jeltzales se quedarían en 4, perdiendo su grupo propio.

Calendario electoral y contexto
En los próximos 18 meses, Euskadi afrontará un ciclo electoral completo: las elecciones generales del 29 de noviembre, los comicios municipales y forales del 23 de mayo de 2027 y, finalmente, las elecciones autonómicas que deberían celebrarse como tarde en abril de 2028. Este calendario, según el análisis publicado por Crónica Vasca, sitúa a los partidos en una dinámica de competición continua.
El Sociómetro, el barómetro oficial del Gobierno Vasco, conocido esta semana, apunta a una clara ventaja de Bildu: lograría hasta 7 escaños en el Congreso de los Diputados por los tres territorios, mientras que el PNV bajaría a 4, lo que le dejaría sin grupo parlamentario propio en la Cámara Baja. Un dato que, aunque no es concluyente por el llamado voto dual, refleja una tendencia que preocupa en las filas jeltzales.
El voto dual y la fortaleza de Bildu
El análisis subraya que el sondeo es sintomático pero no totalmente concluyente, porque en Euskadi existe el denominado voto dual: muchos ciudadanos cambian su forma de votar según el tipo de comicios. Como ejemplo, el PSE ganó las generales en 2023, pero el PNV las ganó en 2024, empatado con Bildu a escaños y muy por delante de los socialistas.
No obstante, la fortaleza de Bildu es evidente en todo tipo de encuestas. A la coalición abertzale le funciona su estrategia más moderada en Euskadi y sus pactos en Madrid con el Gobierno de Pedro Sánchez. Justo lo contrario le ocurre al PNV: muchos de sus votantes no entienden el apoyo ciego a algunas políticas del PSOE. Además, los jeltzales viven una temporada de tensión interna que contribuye a su erosión en las urnas. Su presidente, Aitor Esteban, tiene por delante una ardua tarea para unir a los bandos en liza.
El desgaste de la izquierda y el papel del PSE
Otro factor que favorece a la formación comandada por Arnaldo Otegi es el enorme desgaste, que incluso apunta a desaparición, del espacio a la izquierda del PSE: Podemos y/o Sumar se van diluyendo y sus votantes se van acercando a Bildu. Este trasvase de votos refuerza la posición de la coalición abertzale en el espectro político vasco.
Más allá de la batalla entre nacionalistas por la hegemonía, el PSE se mantiene como tercera fuerza de Euskadi, sin amenazas perceptibles a esa posición. Según el análisis, Eneko Andueza y los suyos tendrán la llave de la gobernabilidad en las tres diputaciones y muchos ayuntamientos en 2027, y también de Euskadi en 2028. En este contexto, se plantea la pregunta de si es plausible un cambio de alianzas por el que los socialistas apuesten por Bildu en detrimento del PNV. Por ahora, parece muy difícil, pero en política nada es imposible.
Las expectativas del PP
En cuanto al PP, aspira a lograr buenos resultados en las generales, sobre todo en Álava, aunque lo tiene mucho más complicado en las municipales y forales de mayo. Si, como parece, los populares pasan a gobernar toda España, será en alianza con Vox, algo que en Euskadi, donde la formación de Santiago Abascal es casi marginal, no parece que pueda generar réditos positivos.
El ciclo electoral que ahora comienza se presenta, por tanto, con un escenario de reconfiguración del mapa político vasco, con Bildu como principal fuerza emergente y el PNV en una posición defensiva, mientras el PSE se consolida como árbitro de la gobernabilidad.



