Solo el 11% de los ganaderos vascos perceptores de ayudas tiene menos de 40 años
El relevo generacional sigue siendo la asignatura pendiente del sector primario vasco. Los últimos datos del Eustat reflejan que solo uno de cada diez ganaderos que percibe ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC) tiene menos de 40 años, y el peso de los menores de 25 es prácticamente testimonial.

Un sector que envejece a golpe de estadística
El Instituto Vasco de Estadística (Eustat) ha puesto cifras a una preocupación que viene de lejos: únicamente el 11% de las personas beneficiarias de ayudas directas de la PAC en Euskadi tiene menos de 40 años. El dato, recogido por el Diario Vasco, deja en evidencia el relevo generacional pendiente en el sector primario vasco.
La situación es todavía más acusada en la franja de los más jóvenes. Los ganaderos y agricultores menores de 25 años apenas representan el 1% del total de perceptores de estas ayudas. Son dos datos que la consejería de agricultura maneja desde hace tiempo y que reflejan la estructura de edad de un colectivo en el que la mayoría de los titulares de explotación supera ampliamente la edad de jubilación o se acerca a ella.
Esta radiografía dibuja un escenario en el que la falta de relevo no es una amenaza lejana, sino una realidad constatable en las oficinas de la PAC. El porcentaje de jóvenes que logra acceder a estas subvenciones, que son la principal vía de financiación europea para el mantenimiento de las explotaciones, sigue siendo reducido en comparación con la base de perceptores existente.
Cómo se llega a esta radiografía
Las cifras proceden del análisis de las solicitudes de la PAC, la Política Agraria Común, que cada año canaliza fondos europeos hacia las explotaciones del País Vasco. Al cruzar los datos de los perceptores con su edad, Eustat constata que el rejuvenecimiento del campo vasco sigue sin despuntar a pesar de los programas públicos orientados a la incorporación de jóvenes.
La comparación entre franjas de edad refuerza la lectura: mientras los menores de 40 son un 11% del colectivo que cobra ayudas directas, los menores de 25 quedan reducidos a una proporción testimonial del 1%. Ese desequilibrio no es nuevo, pero los registros actuales lo sitúan con precisión por primera vez a nivel de todo el País Vasco.
Esta coyuntura se produce en un momento de incertidumbre para el sector ganadero, que según el Diario Vasco atraviesa una etapa marcada por el envejecimiento laboral. La fuente subraya que esta situación deja patente la falta de recambio generacional, un factor que condiciona directamente el futuro de las explotaciones y, con ello, del tejido productivo primario vasco.
Un relevo generacional que no llega
El tema de fondo para el sector no es solo estadístico: la edad media de quienes perciben las ayudas de la PAC condiciona la viabilidad de las explotaciones. Un ganadero que se acerca a la jubilación afronta la continuidad de su negocio sin un relevo claro, y los datos de Eustat sugieren que las nuevas incorporaciones no compensan las salidas.
El propio sector viene advirtiendo de que el relevo no se resuelve únicamente con las ayudas europeas, sino con un marco que haga atractiva la instalación de los más jóvenes: acceso a la tierra, precios que cubran costes y condiciones de vida que compitan con otros sectores. Los porcentajes ahora publicados ofrecen una fotografía nítida de la dimensión del problema.
La imagen que transmiten las estadísticas es la de un sector primario que, pese a los esfuerzos institucionales, no consigue atraer a las nuevas generaciones en la medida necesaria. Con solo un 11% de perceptores menores de 40 años y un 1% de menores de 25, el relevo generacional sigue siendo la asignatura pendiente del campo vasco, tal y como reflejan los datos de Eustat recogidos por El Diario Vasco.



