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Ampo suministrará más de 5.500 válvulas a Qatar para la ampliación de una planta de gas

La cooperativa guipuzcoana Ampo, especializada en válvulas de alto rendimiento para entornos exigentes, ha cerrado un pedido con destino a Qatar que refuerza su presencia internacional. El contrato, que supera los 20 millones de euros, contempla el suministro de más de 5.500 válvulas para la expansión de una planta de gas natural licuado, según ha adelantado El Diario Vasco.

Fotografía que ilustra la noticia: Ampo suministrará más de 5.500 válvulas a Qatar para la ampliación de una planta de gas
(El Diario Vasco)

Un pedido de gran calado para el Goierri

Ampo, con sede en Idiazabal, se ha hecho con un contrato de relevancia para la industria vasca de componentes. La operación, según la información adelantada por El Diario Vasco, consiste en el diseño y la fabricación de más de 5.500 válvulas destinadas a Qatar, en el marco de un proyecto de expansión de una planta de gas natural licuado. El valor del pedido supera los 20 millones de euros, lo que lo convierte en uno de los encargos de mayor volumen recibidos por la compañía en los últimos años.

El proyecto supone, además, un avance en la estrategia de Ampo de seguir creciendo en Oriente Medio, una región en la que ya cuenta con una trayectoria consolidada. La cooperativa con sede en Idiazabal trabaja en equipos de alta exigencia para sectores como el del refino y el petroquímico, y este encargo refuerza su posición como proveedor de referencia en infraestructuras energéticas de gran escala.

La fabricación de las válvulas se llevará a cabo en las instalaciones que la compañía tiene en el País Vasco, con especial protagonismo de su planta en Idiazabal. Esa carga de trabajo tiene un impacto directo en el empleo industrial del territorio, aunque la compañía no ha detallado cuántos puestos de trabajo concretos implica el proyecto. Lo que sí ha trascendido es que el equipo de ingeniería de la cooperativa ha trabajado durante meses en el diseño del producto, un elemento que aporta valor añadido y que encaja con la apuesta de la firma por la fabricación de alta complejidad técnica.

La tecnología vasca para el mayor yacimiento del mundo

El destino de las válvulas será la expansión del campo de gas de North Field, el mayor yacimiento de gas natural del planeta, situado frente a la costa de Qatar. La compañía asegura que este encargo confirma su capacidad para competir en proyectos de gran escala con empresas de referencia del sector a nivel mundial. La cooperativa lleva tiempo trabajando en esa región, donde ha desarrollado una cartera de clientes estable en el segmento de petróleo y gas.

La operación se enmarca en una línea de negocio que Ampo ha ido consolidando durante los últimos años: la de válvulas de alto rendimiento para aplicaciones críticas en el sector energético. La planta de Idiazabal, donde la cooperativa tiene su sede, es el corazón productivo de este proyecto, que implicará trabajo de ingeniería, fundición y mecanizado.

Un contrato que consolida la estrategia internacional

El encargo qatarí se añade a una lista de referencias que Ampo ha acumulado en la región. La compañía del Goierri ya ha trabajado en otros proyectos de gas natural licuado, entre ellos la construcción de la planta de Gorgón, una de las mayores del mundo, con la que mantiene una relación de larga duración. Este nuevo contrato consolida esa alianza y confirma a Oriente Medio como uno de los ejes del crecimiento de la firma.

Aunque Ampo guarda discreción sobre el nombre del cliente, la operación se enmarca en los planes de Qatar de ampliar su capacidad de producción de GNL. La compañía vasca, además, diversifica su actividad hacia sectores como el de la defensa, que ya representa una parte relevante de su negocio, y mantiene su apuesta por la innovación y la internacionalización como motores de crecimiento.

Tradición industrial con proyección internacional

La cooperativa, nacida en 1953 en el seno de la Corporación Mondragón, ha construido su reputación en la fabricación de válvulas de alta calidad para la industria del petróleo y gas. Su sede en Idiazabal, en plena comarca del Goierri, es el centro desde el que coordina una actividad que llega a más de 90 países. La planta guipuzcoana es un referente en ingeniería y producción de componentes críticos para entornos de alta exigencia.

La operación, que genera una carga de trabajo notable para la planta de Idiazabal, se suma a una cartera de pedidos que la compañía ha ido ampliando en los últimos ejercicios. Con más de 700 empleados, Ampo ha sabido diversificar sus mercados y no depende ya de un único cliente o país. La apuesta por la calidad, la innovación y la capacidad de suministro integral son los argumentos que la firma esgrime para competir en un sector donde las exigencias técnicas son extremas.

Impacto en la industria vasca

La noticia llega en un momento de efervescencia para la industria vasca de bienes de equipo, que ha demostrado su capacidad para hacerse con contratos internacionales en segmentos de alto valor añadido. El proyecto de Qatar, con su elevada carga de ingeniería, evidencia que la industria de componentes del País Vasco sigue siendo competitiva en un mercado global marcado por la transición energética.

Más de 18 meses de trabajo de ingeniería avalan la oferta de Ampo, que competía con fabricantes de primer nivel mundial. La compañía ha destacado que este pedido no solo refuerza su cartera de trabajo, sino que también supone un acicate para su plantilla, que ve reconocida su capacidad de innovación y su competitividad en un sector tan exigente.

El valor de la ingeniería vasca en el exterior

El contrato pone de relieve el papel que juegan las empresas vascas en el suministro de componentes críticos para la industria energética global. La fabricación de válvulas de alta complejidad es un nicho en el que el tejido industrial de Euskadi mantiene una posición destacada, compitiendo con grandes grupos internacionales.

El anuncio se conoce en un momento en el que las principales economías del golfo pérsico están acelerando sus inversiones en infraestructuras energéticas, lo que abre oportunidades para los proveedores vascos. Ampo, con cerca de 900 personas en plantilla y una red de plantas en varios países, ha hecho de la internacionalización una de sus señas de identidad desde hace décadas.