Mercedes-Benz Vitoria fabrica su furgoneta eléctrica pese a revisar a la baja sus ingresos para 2026
La planta de Mercedes-Benz en Vitoria-Gasteiz, dirigida por Bernd Krottmayer, se encuentra en plena producción de su furgoneta eléctrica pese al recorte de previsiones anunciado por el grupo alemán a finales de julio. La compañía revisa a la baja sus ingresos para 2026 ante la desaceleración del mercado chino, una decisión que condiciona la hoja de ruta global y que llega en un primer semestre de luces y sombras para la automoción vasca.

Inversión de cerca de 1.000 millones en la fábrica alavesa
La apuesta del grupo alemán por la furgoneta eléctrica ha supuesto una inversión cercana a los 1.000 millones de euros para el reacondicionamiento y preparación de la planta alavesa, según ha publicado Crónica Vasca. Con ese desembolso, la dirección de Mercedes-Benz busca colocar a Euskadi en el centro de su estrategia global, a pesar del contexto adverso que atraviesa el sector.
La comunicación del recorte de previsiones, realizada a finales de julio, no ha detenido el ritmo de trabajo en Vitoria. La fábrica continúa con la producción de su furgoneta eléctrica con el propósito de darle la vuelta a una situación que, hasta ahora, muestra dificultades en los resultados del grupo.
Resultados a la baja: ingresos y entregas en descenso
Los datos del primer trimestre reflejan el frenazo del negocio. Los ingresos del grupo alcanzaron los 31.602 millones de euros, lo que supone un 4,9% menos que en el mismo periodo de 2025. Las entregas de turismos descendieron un 6%, hasta 419.430 unidades, mientras que las de furgonetas cayeron un 3,2%, hasta 80.256 unidades.
Estas cifras contrastan con el buen comportamiento de otros actores de la automoción vasca. Tal y como recoge la información de Crónica Vasca, Teknia, Gestamp y CIE Automotive han presentado resultados sólidos en el primer semestre, mientras que Mercedes-Benz Vitoria encara un escenario más complicado por la desaceleración del mercado chino.
Un sector con luces y sombras en el País Vasco
El caso de Mercedes-Benz no es un episodio aislado en la automoción vasca. La publicación también señala que Michelin resiste la crisis del sector, mientras que Mercedes sufre un bajón de ventas en Alemania. La evolución de la compañía en los próximos meses será clave para determinar si la planta alavesa logra esquivar las turbulencias.
Con el segundo semestre comenzado, la incógnita está en saber si la estrategia de producción de la furgoneta eléctrica y el respaldo de la inversión en Vitoria serán suficientes para compensar el retroceso de los mercados. Por ahora, la dirección mantiene el pulso productivo en la fábrica alavesa.


