Mantle8 explorará Aralar sin dejar estructuras fijas: equipos a pie con sensores portátiles
La compañía Mantle8 ha detallado cómo será su campaña de exploración geotérmica en la sierra de Aralar: equipos de campo de entre dos y cuatro personas recorrerán a pie el terreno o accederán a puntos concretos a través de pistas, portando sensores del tamaño de un bolso. La empresa subraya que no quedarán antenas ni estructuras fijas de ningún tipo: los equipos se retirarán tras varias semanas de trabajo.

Un dispositivo ligero y temporal para minimizar el impacto
Según ha explicado Mantle8, el trabajo de campo no implicará la instalación de infraestructura permanente. Los sensores que se emplearán tienen un tamaño reducido, comparable al de un bolso, y se colocarán de forma temporal. Tras un periodo de varias semanas, serán retirados por completo, de modo que el paisaje de Aralar quedará tal y como estaba antes de la intervención.
La compañía ha detallado que los operarios se desplazarán a pie por la sierra o llegarán a los puntos de medición utilizando pistas ya existentes. Este enfoque busca reducir al mínimo la huella sobre el terreno y evitar la construcción de accesos nuevos o la instalación de elementos fijos.
La información ha sido avanzada por el Diario Vasco, que cita a la propia compañía en la presentación del operativo. Mantle8 ya ha realizado trabajos similares en la zona francesa de los Pirineos, donde ha desplegado el mismo tipo de equipos móviles.
Un método que replica el modelo probado en los Pirineos
La exploración en Aralar sigue la misma metodología que Mantle8 utilizó en la vertiente francesa de los Pirineos. Allí, los equipos de campo también trabajaron con sensores temporales y sin dejar instalaciones permanentes, según ha recordado la empresa al presentar su plan para el lado vasco.
El objetivo de esta fase es recoger datos geofísicos que permitan evaluar el potencial geotérmico del subsuelo de Aralar. La información obtenida será clave para decidir si el proyecto avanza hacia una fase de perforación.
Fuentes de la compañía han insistido en que la temporalidad es un elemento central del diseño: se trata de una toma de datos, no de una infraestructura de explotación. La retirada de los sensores está prevista al cabo de varias semanas, un plazo que los técnicos consideran suficiente para completar las mediciones necesarias.
Implicaciones para el territorio y la transición energética
El anuncio llega en un momento en que la geotermia profunda gana peso como opción dentro de la transición energética vasca. El proyecto de Mantle8 en Aralar, sin embargo, ha generado expectación y también cierta preocupación social por el posible impacto paisajístico. Con esta aclaración, la empresa intenta despejar dudas sobre la huella que dejará su paso.
Desde el punto de vista energético, una eventual explotación geotérmica en la zona podría aportar una fuente de energía renovable de base, complementaria a otras tecnologías. No obstante, la fase actual es estrictamente exploratoria y no implica ninguna instalación de generación eléctrica.
La compañía ha subrayado su compromiso con un desarrollo ordenado y respetuoso con el entorno. La ausencia de estructuras fijas, según ha defendido, es una garantía para los vecinos y para los usuarios del parque natural, que no verán alterado el paisaje una vez concluyan los trabajos.



