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La inflación del 4,3% supera con holgura la deflactación del 2% y las haciendas vascas deberán decidir si la revisan

El encarecimiento de la energía por el cierre del estrecho de Ormuz ha elevado la inflación hasta el 4,3%, una cifra que duplica el 2% de deflactación aplicado este año por las haciendas forales vascas en el IRPF. Fuentes del sector trasladan que la presión sobre los ingresos fiscales es creciente y que el Consejo Vasco de Finanzas, que debe abordar la cuestión el próximo mes, se enfrenta a una disyuntiva de calado.

Fotografía que ilustra la noticia: La inflación del 4,3% supera con holgura la deflactación del 2% y las haciendas vascas deberán decidir si la revisan
(El Correo)

La inflación duplica el alivio fiscal aplicado

La deflactación es el mecanismo que ajusta la tarifa del IRPF y los tramos de retención a la subida de precios para evitar que los contribuyentes paguen más impuestos por el simple efecto de la inflación. Las haciendas forales de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava aplicaron este año una deflactación del 2%, una medida acordada en el seno del Consejo Vasco de Finanzas.

Sin embargo, la inflación se ha disparado hasta el 4,3% como consecuencia del shock energético derivado del cierre del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de crudo y gas licuado. El diferencial entre ambas cifras implica que los contribuyentes vascos están perdiendo poder adquisitivo y que, de no corregirse, el ajuste fiscal podría quedarse corto antes de que termine el ejercicio.

La situación ha llevado a que las haciendas forales estudien una revisión del alivio, según reflejan las informaciones publicadas por El Correo, que sitúan la decisión en el próximo mes. El Consejo Vasco de Finanzas, que celebró su última reunión en febrero, es el órgano encargado de coordinar estas medidas entre las tres diputaciones y el Gobierno Vasco.

Un shock energético que se enquista y aprieta la fiscalidad

El texto de la fuente original señala que el 'shock' energético provocado por el cierre del estrecho de Ormuz "no solo no da tregua, sino que parece enquistarse". Esta situación está tensionando la economía y, en particular, las finanzas públicas y la capacidad adquisitiva de los hogares.

La decisión que deben tomar las haciendas forales no es menor. Si optan por elevar la deflactación hasta el nivel real de inflación, el impacto recaudatorio sería inmediato: las arcas forales ingresarían menos por IRPF, una figura que representa la principal fuente de financiación de las diputaciones. Por el contrario, mantener el 2% actual significaría que los contribuyentes vascos soportarían una carga fiscal real mayor, al tributar por rentas que, en términos reales, no han aumentado.

El contexto es especialmente sensible porque el encarecimiento de la energía afecta de manera transversal a todos los sectores. Aunque la fuente no precisa el impacto sectorial, el cierre de una ruta clave como Ormuz encarece desde el transporte hasta la producción industrial, lo que se traslada a los precios finales y, por tanto, al IPC.

Los precedentes y el calendario de la decisión

La deflactación es una herramienta que las haciendas forales han utilizado en ejercicios anteriores, casi siempre cuando la inflación superaba las previsiones. El Consejo Vasco de Finanzas, que reúne a los responsables de las tres diputaciones y al Gobierno Vasco, es el ámbito donde se negocian estos ajustes. Su última reunión, celebrada en febrero, no abordó el escenario actual, que se ha visto condicionado por el repunte inflacionista posterior.

Ahora, la decisión se traslada al próximo mes. La fuente no aclara si se convocará una reunión extraordinaria o si el asunto se tratará en la sesión ordinaria de otoño, pero la urgencia del calendario sugiere que el asunto estará sobre la mesa en un plazo de semanas.

Entre las opciones que se barajan, según interpretan varios analistas, está la posibilidad de elevar la deflactación al 4,3% o, en un escenario intermedio, al 3%. No obstante, la fuente no ofrece detalles sobre la postura de cada diputación ni sobre las estimaciones de recaudación que manejan las haciendas. El debate, en cualquier caso, quedará condicionado por la evolución del IPC, que dependerá de la duración del bloqueo en el estrecho de Ormuz y de las medidas que adopten los países afectados.