Itxaso advierte de multas a grandes tenedores que incumplan la prórroga de alquiler en zonas tensionadas
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha confirmado que el Gobierno vasco priorizará Erandio como zona tensionada y ha lanzado un aviso directo a los grandes tenedores de vivienda: las multas llegarán si no respetan los derechos de los inquilinos. La advertencia se produce en un contexto en el que la vivienda sigue siendo el principal problema para los vascos, pese a los anuncios del Ejecutivo autonómico. El departamento movilizará 2.000 millones de euros para construir 10.000 viviendas de alquiler asequible en ocho años, pero el consejero reconoce que las medidas actuales no bastan.

La vivienda, el principal quebradero de cabeza de los vascos
El problema de la vivienda continúa latente en Euskadi y, según los últimos datos manejados por el Gobierno vasco, seguirá siéndolo en los próximos meses. El departamento que dirige Denis Itxaso es consciente de que la presión sobre los precios del alquiler y la compra no se va a resolver con los anuncios realizados hasta ahora, y por eso el consejero insiste en que hay que seguir trabajando para abordar una problemática que "ahoga" a los vascos, especialmente a los más jóvenes.
El diagnóstico es claro: los altos precios y unos sueldos que no llegan para alquilar o comprar una vivienda impiden que muchos jóvenes puedan independizarse. Esta situación se ha convertido en la principal preocupación de la ciudadanía vasca, un problema estructural que no se resuelve solo con parches y que exige medidas más contundentes. El propio Itxaso ha reconocido que "pese a los esfuerzos y las medidas que el Gobierno vasco está poniendo en marcha", el problema sigue muy presente.
La construcción vasca, eso sí, confirma su tendencia positiva impulsada por el mercado de vivienda nueva, un dato que contrasta con la dificultad de acceso al hogar. Más oferta de vivienda nueva no está siendo suficiente para aliviar la tensión en el mercado del alquiler, el segmento donde el problema se agudiza con mayor rapidez.
Erandio, prioridad para evitar desahucios de la mano de Mosaic
El consejero Itxaso ha anunciado que "priorizarán" Erandio como zona tensionada con un objetivo muy concreto: evitar desahucios en un bloque de esta localidad vizcaína que ha sido adquirido por el fondo de inversión Mosaic. Un millar de vecinos de Erandio se han manifestado para defender los hogares de los inquilinos de 'Los ochos', una presión vecinal que ha tenido eco en las instituciones.
La declaración de zona tensionada implicará la activación de mecanismos de protección para los inquilinos que viven en esos edificios. El fondo Mosaic, que ha comprado el bloque, se enfrenta así a un escenario regulatorio más exigente en el municipio vizcaño. La medida busca frenar los desahucios y dar seguridad a los vecinos que llevan años residiendo en esas viviendas.
"Estamos dispuestos a multar a aquellos grandes tenedores que no respeten en las zonas tensionadas los derechos de los inquilinos", ha advertido Itxaso, en un mensaje directo que busca marcar el terreno antes de que los fondos de inversión empiecen a operar con más asiduidad en Euskadi. La advertencia del consejero es un aviso serio: el incumplimiento de las reglas del juego en zonas tensionadas tendrá consecuencias económicas.
Sanciones: la nueva arma del Gobierno vasco contra los fondos
La advertencia de Itxaso supone un cambio de tono cualitativo. El consejero ha dejado claro que la sanción económica es una herramienta que el Gobierno vasco está dispuesto a utilizar "de verdad" contra los grandes tenedores. En concreto, la legislación permite a los inquilinos de zonas tensionadas exigir prórrogas extraordinarias de hasta tres años, un derecho que muchas veces se vulnera en la práctica.
"Estamos dispuestos a multar a aquellos grandes tenedores que no respeten en las zonas tensionadas los derechos de los inquilinos a poder exigir prórrogas extraordinarias de hasta tres años", ha reiterado, incidiendo en un punto que afecta directamente a los fondos de inversión que están comprando bloques enteros de viviendas. Estos fondos, como Mosaic, suelen buscar rentabilidades rápidas que chocan con los derechos de los inquilinos.
La herramienta sancionadora se suma al Fondo Social de Vivienda ya presentado esta misma semana por el Gobierno vasco, un instrumento público-privado que movilizará 2.000 millones de euros para construir unas 10.000 viviendas de alquiler asequible en ocho años. La combinación de medidas de estímulo de la oferta con la regulación de la demanda y el control de los grandes tenedores dibuja una estrategia de choque ante un problema que el propio consejero admite que sigue "muy presente" en Euskadi.



