El subfluvial de Bilbao inicia los primeros trabajos en el parque de Artaza entre el rechazo vecinal
Las primeras vallas y máquinas ya operan en el parque de Artaza, entre Leioa y Getxo, para los trabajos previos del subfluvial, el túnel que unirá las dos márgenes de Bilbao. Las obras, que arrancarán en otoño, durarán seis años y cuestan más de 500 millones de euros, y chocan con el rechazo de una plataforma vecinal que mantiene una denuncia judicial.

Primeros trabajos en Artaza
El Parque de Artaza se ha convertido desde esta semana en el escenario de los primeros trabajos del subfluvial. Con el verano como telón de fondo, la maquinaria ya ha comenzado a vallar algunas zonas del parque y se ha instalado una pequeña máquina que operará sobre el terreno en los próximos días.
Estos trabajos suponen un primer paso sobre el terreno para el que será uno de los proyectos de infraestructura más importantes de la comarca en los próximos años. La quietud de agosto, con las fiestas de Bilbao de fondo, se romperá en otoño, cuando está previsto que comience la excavación.
A partir de la próxima semana, el parque recuperará su actividad habitual de domingos, con paseos, bicicletas y pícnics, aunque ya nada será igual. La presencia de árboles vallados y maquinaria es la imagen que refleja el inicio de un proyecto que transformará el parque durante los próximos años.
Obras con otoño como inicio: control de ruido y calendario escolar
Será en otoño, iniciada ya la estación, cuando comiencen los trabajos de excavación propiamente dichos. Será entonces cuando se pongan a prueba las medidas de control de ruido, vibraciones y calidad del aire prometidas a los vecinos por la Diputación de Bizkaia.
El ente foral, impulsor del proyecto, ha asegurado que los trabajos en el exterior (fuera del túnel) respetarán los descansos nocturnos y los horarios lectivos de los centros educativos de la zona. No son pocos: el instituto de Romo es uno de los más cercanos junto al que se ubica el parque, y se verá afectado. De hecho, su alumnado se trasladará al centro de Lamiako, cerrado por falta de alumnos, de forma temporal.
A pocos metros hay un centro de primaria y otras dos ikastolas. Incluso hay prevista la apertura de una nueva guardería este mismo curso en el entorno del parque. La concentración de centros educativos es uno de los motivos que ha llevado a las familias a organizarse.
Rechazo vecinal y denuncia judicial
Los vecinos de los barrios de Artaza y Romo han constituido una plataforma para oponerse al proyecto. Este colectivo ya ha organizado movilizaciones y ha presentado una denuncia judicial contra el proyecto. La plataforma denuncia "improvisación" y teme por las afecciones al parque y al entorno.
A pesar de la oposición, el proyecto sigue adelante. El túnel de la margen derecha será el más largo de los dos y el punto donde se iniciarán los trabajos, muy próximo a la carretera central de la zona, es considerado el más delicado por su cercanía a núcleos urbanos y centros educativos. Las obras tendrán que convivir así con la vida del barrio durante los próximos años.
Seis años de obras y 500 millones de inversión
Las obras tendrán un plazo de ejecución previsto de seis años y un presupuesto que supera los 500 millones de euros. El proyecto cuenta con la participación de las principales constructoras vascas, que se han repartido los diferentes lotes de adjudicación, y con Sener e Idom a la cabeza del diseño del proyecto.
El subfluvial tendrá dos túneles, uno por sentido de circulación. El de la margen derecha transcurrirá bajo la ría desde Ballonti, un punto de conexión de carreteras entre Portugalete, Sestao y Trapagaran, muy cercano a la A8, y el de la margen izquierda, el más largo de los dos, es el que ha empezado a construirse en Artaza.
El inicio de los trabajos ha coincidido con las protestas de los colectivos ecologistas y vecinales, que reclaman una moratoria. En los próximos meses se esperan movilizaciones para intentar frenar unas obras que consideran "irreversibles".



