El gas copa tres cuartas partes de la generación eléctrica vasca en plena escalada de precios
El peso del gas en la generación eléctrica vasca ha crecido hasta sostener tres cuartas partes de la producción, justo cuando el combustible encara el invierno en su cotización más alta del año. Así lo refleja un análisis publicado por El Correo, que sitúa a los ciclos combinados como columna vertebral del mix energético de Euskadi en un contexto de futuros alcistas.

Un mix eléctrico cada vez más dependiente del gas
Según la información adelantada por El Correo, los ciclos combinados han pasado a sostener el 75% de la generación eléctrica vasca. Este porcentaje representa un incremento notable del peso del gas en el mix, en un momento en el que el precio del combustible marca máximos anuales de cara a los meses de mayor demanda.
La escalada de cotizaciones coincide con la llegada del invierno, una estación en la que históricamente aumenta el consumo energético. Los analistas consultados por el diario apuntan a que los futuros de la energía anticipan un 'frío invierno', lo que presionará aún más tanto los precios mayoristas como la factura de los consumidores.
La central de Bahía de Bizkaia Gas (BBG), ubicada en el Puerto de Bilbao, aparece como una de las instalaciones clave en este escenario. Su capacidad para convertir gas en electricidad la convierte en un activo esencial para garantizar el suministro cuando otras fuentes, como la eólica o la hidráulica, reducen su aportación.
La máxima cotización del año anticipa presiones sobre los precios
El artículo firmado por Lucas Irigoyen en El Correo subraya que el gas afronta la llegada del invierno en la máxima cotización del año. Este dato no es menor: el precio del gas es el principal determinante del coste marginal de la electricidad en un sistema donde los ciclos combinados marcan la última unidad de demanda cubierta.
Con tres cuartas partes de la generación dependiendo del gas, la exposición del sistema eléctrico vasco a las fluctuaciones de este mercado es máxima. Los futuros energéticos, que ya anticipan un invierno frío, refuerzan la tesis de que los precios mayoristas podrían mantenerse elevados durante los próximos meses.
Para las empresas vascas, especialmente las del sector industrial y manufacturero, esta evolución supone un factor de presión adicional sobre sus costes energéticos. Euskadi concentra un tejido industrial intensivo en consumo eléctrico, y el comportamiento del gas se ha convertido en un termómetro directo de su competitividad.
Un contexto de transición energética con el gas como puente
La creciente dependencia del gas en Euskadi se produce en pleno debate sobre la transición energética. Mientras las renovables avanzan en el mix estatal, la industria vasca sigue necesitando una fuente firme que garantice el suministro de manera ininterrumpida. Los ciclos combinados, con su capacidad de arranque rápido, cumplen esa función de respaldo, pero a un coste cada vez mayor.
El artículo de El Correo recuerda que esta situación no es exclusiva del País Vasco, pero adquiere especial relevancia aquí por el peso de la industria. La central de BBG, junto a otras instalaciones de ciclo combinado, actúa como garantía de seguridad de suministro en un contexto de precios volátiles.
El debate sobre el papel del gas en la transición se intensifica: mientras algunos defienden su necesidad como puente hasta la plena electrificación renovable, otros advierten de que la dependencia de un combustible importado y volátil lastra la competitividad industrial. Lo que reflejan los datos es una realidad inmediata: el gas manda en la producción eléctrica vasca, y los precios jugarán en contra este invierno.



