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Petronor avisa: reactivar el impuesto a las petroleras haría "lógico" replantear inversiones en el refino

El consejero delegado de Petronor, José Ignacio Zudaire, ha lanzado una advertencia directa ante la posibilidad de que el gravamen a las petroleras vuelva a estar en vigor. En sus declaraciones, recogidas por El Correo, el directivo vincula la estabilidad del marco fiscal con el mantenimiento de los planes de inversión de la compañía y subraya el papel estratégico de la refinería de Muskiz para garantizar el suministro de combustibles, en un contexto en el que Europa ha cerrado ya el 20% de sus plantas de refino.

Fotografía que ilustra la noticia: Petronor avisa: reactivar el impuesto a las petroleras haría "lógico" replantear inversiones en el refino
(El Correo)

Un aviso directo sobre la fiscalidad y su impacto en la planificación industrial

José Ignacio Zudaire ha sido tajante al valorar el efecto que tendría para Petronor una eventual reactivación del impuesto a las petroleras. "Si se reactiva el impuesto a las petroleras es lógico que se replanteen inversiones", ha señalado el consejero delegado de la compañía, en unas declaraciones publicadas por El Correo.

La afirmación no es una especulación teórica. Para Petronor, el complejo industrial de Muskiz es el corazón de su actividad y cualquier cambio en las reglas fiscales que gravan específicamente a las empresas del sector energético introduce un factor de incertidumbre directo sobre los calendarios de inversión. El mensaje del directivo vasco se produce en un momento en el que el debate sobre la permanencia o no de este gravamen sigue abierto en el ámbito político y económico.

La advertencia de Zudaire conecta directamente con la defensa que la compañía ha hecho históricamente de un marco regulatorio predecible. La posibilidad de que el impuesto se reactive, después de que el Gobierno central lo suspendiera, sitúa a Petronor ante un escenario de mayor carga fiscal que podría alterar sus prioridades de gasto. En un sector intensivo en capital como el refino, donde los proyectos requieren planificaciones a largo plazo, la incertidumbre fiscal se traduce en un freno a la hora de comprometer recursos.

El refino como activo estratégico frente al cierre de plantas en Europa

Más allá de la cuestión fiscal, Zudaire ha aprovechado la ocasión para reivindicar el papel de la capacidad de refino como garantía del suministro de combustible. Esa defensa cobra fuerza al recordar el dato que el propio directivo pone sobre la mesa: Europa ha cerrado ya el 20% de sus plantas de refino.

Esa reducción de capacidad en el continente sitúa a instalaciones como la de Petronor en una posición clave para asegurar que los carburantes lleguen al mercado. La reivindicación del consejero delegado apunta directamente a la necesidad de que las políticas energéticas y fiscales no pongan en riesgo una infraestructura que, según su planteamiento, resulta esencial para el abastecimiento en un escenario europeo de menor capacidad instalada.

El dato del 20% no es menor en un contexto de transición energética donde el refino europeo afronta presiones regulatorias crecientes. Para el directivo, la preservación de estas plantas no es solo una cuestión empresarial, sino una garantía de soberanía energética. En el caso vasco, la refinería de Muskiz opera como uno de los principales nodos de suministro de la península, y cualquier decisión que afecte a su actividad tiene un impacto directo en el mercado de carburantes del entorno.

Un contexto de tensión geopolítica que amplifica la preocupación

Las declaraciones de Zudaire llegan en un escenario internacional marcado por el conflicto en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas para el tránsito mundial de crudo. La referencia a esta zona de tensión no es baladí: cualquier disrupción en ese punto crítico tiene un efecto inmediato sobre los precios y la seguridad del suministro a nivel global.

En ese contexto, el consejero delegado de Petronor enmarca su petición de preservar el refino europeo y vasco como una cuestión de seguridad de suministro, no solo de competitividad empresarial. La combinación de un entorno geopolítico volátil, el cierre de plantas en Europa y un eventual endurecimiento fiscal configura, según el directivo, un escenario en el que las decisiones de inversión de las compañías energéticas necesitan de un marco estable y predecible.

Esta advertencia trasciende el ámbito interno de Petronor y se sitúa en el debate más amplio sobre la autonomía estratégica de la Unión Europea. Si el refino europeo continúa menguando, la dependencia de importaciones de productos refinados se incrementa, lo que expone al continente a las oscilaciones del mercado internacional y a los riesgos geopolíticos en las rutas de aprovisionamiento. La posición de Zudaire subraya la necesidad de que las políticas comunitarias y estatales consideren esas implicaciones al diseñar medidas fiscales o regulatorias sobre el sector.