Las candidatas a comprar Tubos Reunidos centran su interés en Trapagaran y complican una venta conjunta del grupo
Las candidatas a adquirir Tubos Reunidos han orientado sus solicitudes de información hacia la planta de Trapagaran, en Bizkaia, y no hacia la de Amurrio, donde se ubica la acería del grupo. Así lo refleja la información publicada por El Correo, que evidencia la dificultad de articular una operación que englobe todo el negocio de la compañía en una sola venta.

El interés se concentra en Bizkaia
Según ha adelantado El Correo, las solicitudes de información presentadas por las candidatas a comprar Tubos Reunidos se centran en las instalaciones y el negocio que la compañía mantiene en la localidad vizcaína de Trapaga, donde se ubica la planta de Trapagaran. El interés contrasta con la práctica ausencia de peticiones de información sobre la planta de Amurrio, en Álava, donde se localiza la acería del grupo y donde la compañía emplea a una parte relevante de su plantilla.
Esa asimetría en las consultas realizadas por los potenciales compradores pone de manifiesto la dificultad de articular una venta conjunta del grupo, en la que el comprador asumiese tanto el negocio de transformación de Bizkaia como la acería alavesa. El escenario que se dibuja apunta más a un interés parcial por los activos vizcaínos que a una operación integral sobre la totalidad del perímetro de Tubos Reunidos.
Un proceso con varios nombres sobre la mesa
La información publicada por El Correo sitúa el proceso de venta de Tubos Reunidos en un momento clave, con varias compañías del sector y un accionista público entre los actores que han mostrado interés por los activos de la compañía. En el entorno de la operación se ha mencionado a Tubacex, a Sidenor y a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), según recoge la misma información.
La presencia de estos actores en las conversaciones no garantiza, sin embargo, que la operación acabe cristalizando. La divergencia de intereses entre las plantas de Trapagaran y Amurrio complica el diseño de una solución que dé salida conjunta al grupo, y la decisión final dependerá de qué activos estén dispuestos a asumir cada uno de los candidatos y en qué condiciones.
Un futuro incierto para la acería de Amurrio
La planta de Amurrio, que alberga la acería de Tubos Reunidos, es uno de los activos que más incertidumbre genera en el proceso. Si los candidatos a comprar el grupo concentran su interés en Trapagaran, la planta alavesa quedaría en una posición comprometida, al depender de que algún inversor esté dispuesto a asumir una actividad siderúrgica de mayor complejidad industrial.
El desenlace de este proceso resulta relevante para el empleo y la actividad industrial de ambas localidades. Mientras que Trapagaran concentra el negocio de transformación tubular, Amurrio aporta la capacidad de producción de acero del grupo, una actividad estratégica tanto por su dimensión industrial como por su impacto en el empleo de la comarca de Aiara. La resolución del proceso de venta determinará el futuro de ambos centros y del conjunto de la plantilla.



