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La industria vasca de defensa y aeronáutica factura 1.270 millones, el 7% de España

La industria vasca de defensa y aeronáutica ha facturado 1.270 millones de euros, el 7% del total de España, en un contexto de escalada de tensiones geopolíticas y aumento del gasto militar en Europa, según ha publicado El Correo. El sector gana peso como proveedor estratégico en la cadena de suministro europea.

Fotografía que ilustra la noticia: La industria vasca de defensa y aeronáutica factura 1.270 millones, el 7% de España
(El Correo)

Un sector estratégico en cifras

La cifra de 1.270 millones de euros sitúa a la industria vasca de defensa y aeronáutica como un actor relevante dentro del mapa estatal, al concentrar el 7% de la facturación total de España. Este porcentaje refleja el peso de las empresas vascas en un ámbito que tradicionalmente ha estado dominado por los grandes polos industriales de Madrid y Andalucía.

El dato, recogido por El Correo, se enmarca en un nuevo ciclo para el sector europeo de la defensa, impulsado por el aumento del gasto militar y las tensiones geopolíticas. Las compañías vascas, con una larga trayectoria en la fabricación de componentes de alta precisión y motores aeronáuticos, están capitalizando esta coyuntura para ampliar su cartera de pedidos y consolidar su posición en las cadenas de suministro internacionales.

La relevancia del sector no es nueva, pero la cifra evidencia un crecimiento sostenido en un momento en el que los presupuestos de defensa de los países europeos están experimentando un incremento continuado. Euskadi, con una base industrial forjada en la máquina-herramienta y la automoción, ha sabido transferir ese know-how a un ámbito estratégico y de alta tecnología.

El impulso de la demanda europea

El nuevo ciclo para la industria vasca de defensa y aeronáutica no es un fenómeno aislado. La escalada de las tensiones geopolíticas, especialmente en el flanco oriental de Europa, y la necesidad de los países miembros de la OTAN de reforzar sus capacidades militares han generado un aumento de la demanda de equipos, sistemas y componentes.

Este contexto ha beneficiado directamente a las empresas vascas, que han visto acelerarse los pedidos. La industria vasca, con una fuerte presencia en la fabricación de motores y componentes aeronáuticos, está bien posicionada para aprovechar esta tendencia a medio plazo.

El dato del 7% del total estatal sitúa a Euskadi como un actor relevante en el mapa español de la defensa. Las compañías vascas compiten en un mercado global con firmas de otros países europeos, pero su especialización en nichos de alta tecnología les otorga una ventaja competitiva que se está traduciendo en un aumento de la facturación.

Una apuesta industrial de largo recorrido

El crecimiento del sector no es fruto de la casualidad. Euskadi acumula décadas de experiencia en fabricación avanzada, con un tejido de pymes y grandes empresas que han invertido de forma sostenida en I+D. Esa base industrial, forjada en sectores como la máquina-herramienta y la automoción, ha sido el trampolín para la entrada en el ámbito de la defensa y la aeronáutica.

Las empresas del sector no solo trabajan para el mercado doméstico, sino que forman parte de las cadenas de suministro de los principales programas europeos. Esa integración internacional les permite acceder a contratos de mayor volumen y diversificar su cartera de clientes.

El nuevo ciclo geopolítico, con el aumento sostenido del gasto militar, abre un horizonte de crecimiento que las compañías vascas están decididas a aprovechar. La facturación de 1.270 millones de euros se presenta como un punto de partida, no como un techo, en un contexto en el que la demanda de equipos de defensa y aeronáuticos seguirá al alza en los próximos años.