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La banca endurece las hipotecas fijas en Euskadi y empuja al cliente hacia los préstamos mixtos

El mercado hipotecario vasco comienza a corregir la anomalía registrada en los últimos años: el tipo fijo vuelve a perder terreno ante unos préstamos variables que ganan protagonismo. El fin de la guerra hipotecaria, la subida de tipos y el alza del euríbor empujan a las entidades a endurecer las condiciones de las hipotecas fijas y a ofrecer fórmulas mixtas, según una información publicada por El Correo.

Fotografía que ilustra la noticia: La banca endurece las hipotecas fijas en Euskadi y empuja al cliente hacia los préstamos mixtos
(El Correo)

El fin de la guerra hipotecaria y la subida de tipos

Durante años, las entidades vascas compitieron por captar clientes con hipotecas fijas a tipos muy bajos, una estrategia que llegó a ser calificada de 'guerra hipotecaria'. Ese escenario ha llegado a su fin. La subida de tipos de interés, impulsada por el Banco Central Europeo (BCE) bajo la presidencia de Christine Lagarde, y el alza del euríbor han cambiado las reglas del juego.

Las entidades ya no necesitan ofrecer condiciones tan agresivas para atraer demanda, por lo que han comenzado a endurecer los requisitos de los préstamos a tipo fijo. En paralelo, las hipotecas variables, que habían quedado relegadas, vuelven a cobrar peso en la cartera de las entidades que operan en el País Vasco, como Kutxabank o Laboral Kutxa.

El euríbor y el contexto económico

El euríbor, índice de referencia para la mayoría de las hipotecas variables en España, ha experimentado un aumento sostenido. Esta tendencia, junto con la política monetaria restrictiva del BCE, ha encarecido la financiación hipotecaria en general. La incertidumbre geopolítica, incluyendo la guerra en Ucrania y la tensión con Irán, también contribuye a un entorno de mayor aversión al riesgo.

Este contexto ha llevado a las entidades a ser más selectivas en la concesión de crédito y a priorizar productos que les permitan trasladar mejor el riesgo de tipos de interés a los clientes, como las hipotecas variables o las mixtas.

Consecuencias para el cliente vasco

El cliente que busque una hipoteca en Euskadi se encontrará con un mercado menos favorable que en años anteriores. La cuota de las hipotecas fijas, que había llegado a dominar la nueva contratación, está retrocediendo. Las fórmulas mixtas, que combinan un periodo inicial a tipo fijo con uno posterior a tipo variable, se perfilan como la alternativa que las entidades están impulsando.

Según los datos del INE, que recoge la estadística de hipotecas constituidas, esta tendencia ya se está reflejando en las cifras. La corrección de la 'anomalía' del tipo fijo es un fenómeno que afecta a todo el Estado, pero tiene especial relevancia en un mercado como el vasco, donde la vivienda es un bien muy demandado y la competencia entre entidades es intensa.