Hacienda de Gipuzkoa avisa a los propietarios de alquiler topeado: la bonificación del 70% exige trámite previo
La nueva fiscalidad del alquiler en Gipuzkoa deja una primera radiografía tras la campaña de la Renta, y con ella un aviso importante para los caseros. El fisco foral ha tenido que aclarar que la bonificación del 70% en el IRPF para viviendas arrendadas a precio limitado no se aplica sola: exige una comunicación expresa del beneficiario, un trámite que muchos propietarios podrían haber pasado por alto en sus declaraciones.

25.000 bonificaciones concedidas y una advertencia sobre el procedimiento
La reciente campaña de la Renta en Gipuzkoa ha dejado una radiografía clara del impacto de la última reforma fiscal, según han indicado desde la Diputación Foral. Los datos provisionales apuntan a que unos 25.000 propietarios se beneficiaron de una bonificación por haber alquilado su vivienda a un precio topeado, una cifra que evidencia la acogida de la medida.
Sin embargo, la institución foral ha querido precisar cómo funciona el mecanismo. La bonificación del 70% no se concede de manera automática en todos los casos: es el titular del inmueble quien debe solicitarla y comunicarlo a Hacienda. La aclaración llega después de comprobar que, en la práctica, no todos los contribuyentes afectados habían activado el derecho a la rebaja en su declaración.
Desde la Hacienda foral recuerdan que, sin ese trámite previo, el sistema no puede aplicar la ventaja fiscal, por mucho que la vivienda cumpla los requisitos de precio máximo. Se trata, por tanto, de un paso administrativo que recae exclusivamente en el beneficiario y que conviene revisar antes de que finalice el plazo de declaración.
Un mecanismo vinculado a la reforma fiscal y a la política de vivienda
La bonificación se enmarca dentro de la última reforma fiscal aprobada en el territorio y está pensada para incentivar la oferta de alquiler asequible. La medida pretende compensar a los caseros que voluntariamente sitúan sus rentas por debajo de los topes marcados por la Administración, a cambio de un importante alivio en su factura del IRPF.
La advertencia de la Diputación Foral de Gipuzkoa pone el foco en la brecha que puede existir entre el diseño de una ventaja fiscal y su aplicación práctica. Las agrupaciones de vivienda y las asociaciones de propietarios llevan semanas siguiendo de cerca el desarrollo de esta medida, ante la duda de si la exigencia del trámite previo podría reducir el número de beneficiarios finales.
Desde la institución foral insisten en que el proceso no es complejo, pero que requiere que cada titular lo active de forma consciente. Con la campaña de la Renta aún reciente, la recomendación a los propietarios con alquiler limitado es clara: revisar su declaración y, si no lo han hecho, comunicar su derecho a la bonificación antes de que se cierre el ejercicio fiscal.



