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El Gobierno vasco invierte 45 millones para adquirir el 1% de Enagás
El Gobierno vasco ha desembolsado 45,8 millones de euros para hacerse con el 1% de Enagás, el operador estatal de infraestructuras gasísticas. La operación responde al papel estratégico que la compañía juega en el sector energético y en el impulso del hidrógeno verde, y sitúa al Ejecutivo autonómico en el accionariado de un grupo clave para la transición energética del Estado y del País Vasco.

Una entrada en el accionariado por valor de 45,8 millones
El Ejecutivo vasco ha ejecutado una inversión de 45,8 millones de euros para adquirir aproximadamente el 1% de Enagás, según ha adelantado el medio El Correo. El valor de las acciones adquiridas corresponde al precio de mercado en el momento de la operación. Con esta compra, el Gobierno autonómico entra en el capital de un operador que gestiona la red de transporte de gas y que se ha convertido en una pieza central en la estrategia para desarrollar el hidrógeno verde en el Estado, una tecnología en la que el País Vasco aspira a tener un papel relevante a través de iniciativas como el Corredor Vasco del Hidrógeno.
El interés vasco por el hidrógeno verde y la infraestructura energética
La participación adquirida no es solo una operación financiera, sino que responde a una lógica industrial y de posicionamiento estratégico. Enagás es el operador estatal encargado de la red de gasoductos y de la futura red de hidrógeno, un vector que el Gobierno vasco ha identificado como prioritario para descarbonizar la industria. Controlar una parte de ese capital permite al Ejecutivo autonómico tener presencia en las decisiones de una compañía que conecta los principales polos industriales del norte de España y que tiene en el puerto de Bilbao uno de los puntos de entrada de energía al continente. La operación llega en un momento en el que la infraestructura gasística se redefine para acoger los nuevos combustibles renovables.
Un movimiento que refuerza la apuesta industrial vasca
La adquisición se suma a la estrategia del Gobierno vasco por blindar la competitividad energética de sus empresas, que dependen de un suministro estable y de precios asequibles. Al entrar en Enagás, el Ejecutivo no solo asegura información de primera mano sobre la evolución de la red, sino que también gana capacidad de influencia en una empresa que será determinante para canalizar los fondos europeos destinados al hidrógeno. La operación, revelada por El Correo, se enmarca además en un contexto de reindustrialización en el que Euskadi busca posicionarse como hub logístico y energético del sur de Europa.