El euro digital supera una nueva fase: el Banco de España evalúa las ofertas del concurso de 70 millones
El euro digital avanza en la carrera para llegar a los bolsillos españoles en 2029. El concurso convocado por el Banco de España, que asciende a hasta 70 millones de euros, entra ahora en su fase de evaluación de las ofertas presentadas por las empresas interesadas en desarrollar la nueva moneda.

Un concurso de 70 millones en fase de evaluación
El Banco de España ha iniciado la evaluación de las propuestas presentadas al concurso público para el desarrollo del euro digital, un proyecto dotado con un presupuesto máximo de 70 millones de euros. Esta fase supone un paso adelante en el proceso para seleccionar a los socios tecnológicos que acompañarán al organismo en el diseño, la implementación y la puesta en marcha de la infraestructura necesaria.
La convocatoria, que ha despertado el interés de las principales empresas tecnológicas y financieras del país, busca elegir a los candidatos que cumplan con los requisitos técnicos y de seguridad exigidos para un proyecto de esta envergadura. El resultado de la evaluación determinará qué compañías se incorporan al desarrollo de la moneda digital europea, un proyecto que el Banco de España ha priorizado como parte de la modernización del sistema de pagos.
Aunque el proceso aún está en una fase temprana, la entrada en esta etapa marca un hito en el calendario previsto para que el euro digital llegue a los ciudadanos en 2029. La decisión final, una vez completada la evaluación, se comunicará de forma oficial, aunque no se ha adelantado una fecha concreta para el anuncio.
El objetivo: 2029 en los bolsillos de los ciudadanos
El euro digital está llamado a convivir con el efectivo y con los medios de pago actuales, como Bizum o las tarjetas, según la información publicada por El Diario Vasco. Su llegada a los bolsillos de los ciudadanos está prevista para 2029, un plazo que el Banco de España considera realista si se cumplen los hitos técnicos y regulatorios.
La nueva moneda no sustituirá al dinero físico, sino que lo complementará, ofreciendo una alternativa pública y digital que refuerce la autonomía estratégica europea en un contexto donde las criptomonedas privadas y las monedas digitales de otros bancos centrales avanzan rápidamente. El proyecto se enmarca en una iniciativa más amplia del Banco Central Europeo (BCE), que lleva años analizando la viabilidad de una moneda digital pública.
España, a través del Banco de España, se ha posicionado como uno de los países más activos en este terreno, con pruebas piloto y colaboraciones con el sector privado que han servido para validar los primeros prototipos. Este avance afecta directamente a ciudadanos, comercios y entidades financieras, que deberán adaptarse a la nueva infraestructura de pagos.
Implicaciones para la digitalización financiera
El avance del euro digital no solo tiene implicaciones para los consumidores, sino también para el tejido empresarial y el sector fintech español. La inversión de hasta 70 millones de euros representa una oportunidad para que empresas locales participen en el desarrollo de una infraestructura crítica, con potencial para posicionar a España como referente en la innovación financiera europea.
El Banco de España ha insistido en que el diseño del euro digital priorizará la privacidad, la seguridad y la facilidad de uso, aspectos clave para fomentar su adopción. Además, se estudia la posibilidad de que funcione sin conexión a internet, lo que garantizaría su uso en situaciones de emergencia o en zonas con escasa cobertura.
Para las empresas vascas, el concurso abre la puerta a participar en un proyecto de alcance europeo, con un presupuesto significativo y un calendario definido. La fase de evaluación determinará qué candidatos se incorporan al desarrollo, y el resultado se comunicará oficialmente, aunque no se ha adelantado una fecha concreta para el anuncio.



